Materials en català

Durante el 2008 hemos asistido, gracias a la gran pantalla del mundo al revés que nos ofrecen los medios de comunicación masivos, a tres grandes crisis, tres grandes momentos en los que parecía que el actual sistema mundial basado en el capitalismo financiero se resquebrajaba. ¿Era para tanto?

La primera de las crisis de este 2008 fue la llamada Crisis Energética. El aumento del precio del petróleo, que llegó a los 160 dólares por barril, hizo tambalear el mercado mundial del transporte y, como consecuencia de esto, también el transporte de alimentos. Este aumento del precio del transporte, sumado a otros factores, generó un aumento generalizado del precio de los alimentos en todo el mundo, la cual cosa nos lleva a hablar de la segunda de las crisis: la Crisis Alimentaria. Y, para terminar el año, la Crisis Financiera Internacional provocada por la debacle del sistema financiero norteamericano nos hizo redondear lo que podríamos llamar el Año de las Crisis.

Pero, si cada año mueren más de 5.000.000 millones de niños de hambre en el mundo, ¿por qué justo ahora nos acordamos de una Crisis Alimentaria Global? De hecho, después de la Crisis Financiera que estamos viviendo, ¿quién se acuerda de la Crisis Alimentaria? ¿Es que quizás han bajado los precios de los alimentos? ¿Es que ya no hay hambre en el mundo?

Las noticias llegan, se habla unos días de ellas, hasta que una nueva noticia la desplaza y mueren en el olvido. Tenemos que hacer un esfuerzo por recordar lo que pasa, analizarlo críticamente i sacar las conclusiones y aprendizajes que nos permitan tener una mirada más completa y crítica sobre lo que sucede en el mundo.

Nos encontramos en un momento en el que hay que aprovechar el presente para discutir a fondo el modelo alimentario y su relación con la cuestión energética. Paralelamente, es necesario pensar i poner en práctica estrategias que permitan transformar la realidad de hambre y desabastecimiento que sufre gran parte de la población mundial.

Este es, pues, el objetivo del material que ponemos a vuestra disposición con el ánimo de estimular el debate en las aulas y reflexionar sobre nuestras propias prácticas como ciudadanos de este mundo tan complejo.

Enero de 2009