Otro factor que permite ver como la sociedad dónde
vivimos está encaminando a determinadas personas hacia un regreso al cultivo más
natural sería que el mercado BIO, (denominamos BIO al cultivo ecológico, a la
agricultura ecológica, explicada más arriba) en España, presenta unas
credenciales de 380.920 hectáreas, 13.394 productores, 1.082 explotaciones
ganaderas y 22.000 millones de pesetas anuales de facturación.
la
Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) dice que el 6% de las enfermedades
degeneratives se deben a una mala alimentación. Aquí es dónde la agricultura
biológica, sin adobos artificiales, pesticides ni manipulación genética,
permitiría una alimentación dónde todos sabríamos de dónde procede aquel
producto, pero el acceso a estos productos es difícil, pocos establecimientos
los venden y desde Asociaciones como Vida Sana, se potencia que grandes
supermercados tengan una parte de sus productos Bio (según datos de finales del
2001, 2.000 puntos de venta Españoles tienen productos Bio). Pero estos
productos implican otra polémica, el precio. Un tetra brick de leche de soja
puede llegar a doblar el precio de uno del supermercado. Por lo tanto, estamos
hablando de seguridad y control en el momento de comer determinados productos
porqué sabemos de dónde proceden, pero, la pregunta que nos tendríamos que hacer
es: ¿prefiero saber lo que como aunque sea un poco más caro, o por el
contrario, no me importa saber el cultivo que ha tenido aquel producto hasta
llegar a mi plato, pero sí que sé que es más barato? Este dilema social es
el que planteamos en este apartado de los Materiales sobre Seguridad
Alimentaria.
También es necesario tener en cuenta, que si estos productos
Bio tuvieran más salida en el mercado, los precios se reducirían
considerablemente, puesto que a más producción y distribución, menos coste
económico para el comprador, y el productor seguiría teniendo beneficios.
La palabra Bio se ha estado utilizando por parte de algunas marcas
alimentarias, tales como Danone (entre otros marcas), la cual puso el nombre de
Bio a los yogures porque contiene bífidos, no porqué realmente sean de cultivo
ecológico. Tras las denuncias efectuadas por los fabricantes de productos Bio
auténticos, la marca Danone incorpora en estos yogures la advertencia: no
procedentes de la agricultura ecológica.
Por otra parte, también hay otra versión del
futuro de nuestra alimentación, que es totalmente contraria a los productos
Bio: la comida hecha a medida de nuestras necesidades. Tal y como dice José
Vicente Carbonell, investigador del Instituto de Alimentación y Tecnología de
Alimentos (IATA) "En los próximos años se perfeccionarán las técnicas que
permitirán mantener los alimentos más frescos, los productos se presentarán más
elaborados (pescado sin espinas, carne sin huesos, más platos precocinados,
patatas cortadas para la tortilla...) y, sobre todo, asistiremos a la irrupción
de los denominados alimentos funcionales, hechos a la medida del usuario". Este
autor los denomina comida medicina; que estará pensada para cada necesidad,
actualmente ya vemos productos que son ejemplos de lo que habla este
investigador: leche rica en calcio,...
Esta teoría de Carbonell es
partidaria de relacionar la alimentación de las personas con la tecnología de
los laboratorios. El catedrático Alfredo Martínez, considera que el "futuro en
la alimentación será prevenir las enfermedades a partir de la alimentación a
medida; y también considera que en el futuro la sociedad primarà el precio de
los productos y la seguridad que el sabor que puedan tener estos". Es decir, que
actualmente, ¿estamos comiendo alimentos sin el gusto original que tienen si
son cultivados en el campo según el procedimiento natural, estamos perdiendo las
tradiciones culinarias, y por lo tanto, el sabor de la comida?, pero según
Carbonell: "continuamos comiendo bien, porque hay tecnologías que permiten
reforzar el sabor natural de los alimentos".
Pero estas comodidades
que se nos presentan, ¿son para mejorar nuestra salud o para mejorar la economía
de las multinacionales que lo fabrican?
Tal y como hemos dicho, la
edición del año 2002 de Expoalimentària, ha puesto al descubierto todas estas
comodidades que nos depara el futuro, a corte de ejemplo presentamos estos dos
inventos: una máquina expendedora (como las de Coca-Cola) de un plato tan típico
como la Paella Valenciana, en pocos minutos y con los productos que tienen una
presencia como recién salidos de los fogones de casa; una bolsa de plástico que
incorpora olivas con la salsa óptima para ponerlas a la ensalada, a las pizzas,
a la pasta, sin necesidad de nada más. También es necesario considerar que en la
Feria Expoalimentaria, de la que hemos hablado al principio, la asistencia es
mayor y mucho más importante que la de Biocultura: ¿hasta que punto las
multinacionales y los intereses económicos se priorizan antes de que una
sociedad bien informada sobre lo que come?
¿Hacia dónde nos encaminamos, que opción es la más lógica a seguir en el futuro?, son dos versiones en la misma sociedad, pero dentro de un mundo dicotomizado entre Norte y Sur, donde el poder de uno sobre el otro es evidente.
Fuentes de
información:
Como ejemplo, aportamos algunas direcciones de
internet o teléfonos de interés sobre determinadas entidades que trabajan y
venden productos de Agricultura Ecológica, para complementar la explicación
dada, en el supuesto de que el docente lo considere necesario, o bien, para
aportar herramientas de búsqueda para los alumnos: