Las relaciones entre países ricos, situados mayoritariamente
al Norte geográfico, y los países pobres del Sur, se caracterizan
por una desigualdad estructural, sin una coherencia ética, ni
sostenible. Puesto que el contraste entre un país solidario que provee donaciones
de ayuda al sur, al tiempo que con la política comercial dificulta la entrada
de los productos a estos países. O que agencias de cooperación
realizan acciones de ayuda humanitaria en zonas de conflicto mientras que
los ministerios de defensa venden armas a algunas partes involucradas. Pero
el mayor nivel de incoherencia es en la agricultura, puesto que es
un sector estratégico, tanto por la seguridad alimentaria como por
la utilización en zonas políticamente sensibles, como por factores
culturales (preservación de zonas rurales, prevención de un éxodo
masivo rural-urbano,...). La política agrícola común
(P.A.C. a partir de ahora), es una de las más importantes políticas
comunitarias, representa cerca de la mitad del presupuesto de la Unión Europea
.
Los objetivos son:
Pero, la PAGO, es negativa en los países
del Sur, puesto que las empresas agroalimentàries del Norte crecen con las
subvenciones, con técnicas ambientalmente insostenibles y inclús
poco saludables (caso de las vacas locas al Reino Unido), y en la mayoría de los
países del Sur se potencia un medi de supervivencia.
el impacto de la PAGO al sur, actúa como un mecanismo para promover la seguridad
alimentaria a Europa, y por lo tanto, entierra la capacidad de algunos países
en vías de desarrollo para disfrutar de este derecho. Los objetivos, anteriormente
citados, permiten ver la incoherencia entre la política agrícola
y la de desarrollo, puesto que a largo plazo, los sectores más vulnerables
de la población se verán amenazados por: Competencia injusta
entre la producción doméstica y importaciones subsididades de alimentos;
Precios en el mercado mundial más bajos para las exportaciones agrícolas
de productos de los países en vías de desarrollo; Restricciones injustas
para el acceso al mercado de la Uno.E. de las exportaciones agrícolas
de los países en vías de desarrollo; Dependencia excesiva de los
mercados mundiales para cubrir las necesidades alimentarias domésticas
de los países en desarrollo.
Adeudado al papel dominante de la UE en los mercados alimentarios mundiales, la reforma
propuesta de la PAGO, con el énfasis en los pagos directos compensatorios
y la agricultura de exportación, continuará excluyendo a los productores
de los Países en Vías de Desarrollo (PVD) de los mercados y empuñará
a los países del Sur a seguir el mismo tipo de políticas, aunque
no podan permitir-se otorgar subvenciones a los propios productores. Esto
es cierto con respecto a los países que han firmado acuerdos comerciales,
con el Convenio de Lomé*, y áreas de libre
comercio, con la UE. Esto pondrá en peligro el futuro de la agricultura
del campo, que es esencial para garantizar la seguridad alimentaria
de los países vulnerables, particularmente de África y Asia.
Los perdedores, a Europa y en el mundo en vías de desarrollo, serán
los pequeñospequeños y medianos productores y la seguridad alimentaria. Los ganadores
serán la agricultura intensiva a grande escalera y las empresas agrícolas
internacionales. Pero la agricultura intensiva, por lo general, aporta problemas
tales como: la pérdida de biodiversidad ( la variedad de las cosechas se
seleccionan por razones comerciales, no por conservar o aumentar la calidad nutritiva,
se han perdido cultius nutritivamente valiosos); y la carne animal menos nutritiva
(afecta el valor nutricional de la carne, por los factores: crecimiento rápido,
falta de ejercicio y selección genética por un aumento de pes. La
relación entre grasa y proteínas es nueve veces mayor en los
animales criados de forma intensiva que en los criados con métodos menos
intensivos).
El tema real que afrontan los que ponen las políticas agrícolas
de la UE no es, tanto simple como decidir si se liberaliza o no la agricultura,
sino definir un nuevo modelo de producción y comercio agrícola
internacional que comporte una distribución justa de los costes y beneficios
entre los productores a grande escalera y los pequeñospequeños productores y consumidores -del
Norte y del Sur-y que, al mismo tiempo, cumpla una serie de objetivos
sociales, de desarrollo y medioambientales.
Fuente de información:
Vacas gordas, vacas flacas.Lo impacto de la política agrícola común en los países del floto. Temas de cooperación-10. Coordinadoa de ONG para el desarrollo. Madrid. 1999.
* Marc para la
cooperación al desarrollo entre los 15 estados miembros de la UE y
71 países de África, Caribe y Pacífico. el acuerdo incluye una serie
de instrumentos de ayuda, comercio y política y ha estado la plataforma
central de la política Europea de desarrollo desde 1975. El convenio
actual fue firmado y aprobado al 1990.