SI LA MATERIA NO SE DESTRUYE,
¿DONDE VA NUESTRA BASURA?![]()
Una de las soluciones que se propone para nuestros residuos es la incineración.
El debate sobre la incineración
Las ventajas o inconvenientes de la incineración ha generado un amplio debate social, como muestra sirva este artículo aparecido en la revista Integral de agosto de 1997:
Varias poblaciones españolas han elegido el reciclado integral y la reducción de residuos y han rechazado los proyectos de incineradoras. Una de ellas es la segunda urbe más habitada de España. La Entidad Metropolitana de Medio Ambiente de Barcelona, que reúne a 33 municipios, ha renunciado a construir una nueva incineradora y ha aprobado un plan de gestión de los residuos que cuenta con el apoyo de Greenpeace. Tres millones de personas participarán en un sistema de recogida selectiva planificado hasta el año 2006. La construcción de la incineradora ha quedado supeditada al éxito o el fracaso del plan. Los vecinos y otros grupos ecologistas continuán oponiéndose al plan porque no descarta definitivamente la construcción de la incineradora ni prevé el cierre de las existentes, entre otros puntos. La Coruña ha decidido también optar por la recogida selectiva domiciliaria, el compostaje y el reciclado. La experiencia se suma a las que ya tienen lugar en Galicia en Morrazo.
En otras ciudades las incineradoras son rechazadas por los ciudadanos o tienen problemas judiciales y políticos. En Bilbao, el proyecto Zabalgarbi ha suscitado un rechazo muy amplio. En Galicia, la construcción de la incineradora de Cerceda dependerá del resultado de las elecciones del próximo 19 de octubre (Los Verdes, socialistas, Izquierda Unida y el Bloque Nacionalista están en contra). Las incineradoras recién construídas de Valdemingómez (Madrid), Son Reus (Mallorca) y la de Melilla (en pruebas) tienen problemas con los tribunales ya que sus cenizas y escorias tóxicas no tienen un destino claro. En Cantabria se han clausurado cuatro incineradoras y en Guipúzcoa otra.
Jordi Bigas.Averiguad si en vuestro municipio se llevan basuras a incinerar o si hay proyecto de hacerlo.
Si es así organiza un debate televisivo en clase donde aparezcan los principales argumentos a favor y en contra de la incineracion. Los argumentos generales los puedes encontrar en los articulos que vienen a continuación, pero seria conveniente que el debate se concretase en la incinedadora o proyecto que afecta a tu municipio. Los argumentos a favor los podrás encontrar en la administración encargada de la incinedadora y los en contra en las asociaciones ecologistas o en los vecinos.
CONSEJOS PARA LA PREPARACIÓN Y DESARROLLO DEL DEBATE
En estos dos artículos aparecidos en el semanario Temps, podeís encontrar argumentos a favor y en contra de la incineración:
- Elegir un sistema de asignación de personajes que os satisfaga a todos.
- Preparar a conciencia el debate, buscar información sobre la materia y no utilizar fuentes falsas para defender vuestras posturas.
- El moderador debe controlar muy bien el tiempo y acordar previamente la temporalización del debate con los participantes.
- Organizar el debate por fases: fase de exposición, turno de alusiones, turno de réplicas y contraréplicas, turno de ruegos y preguntas, etc.
- Creerse el personaje que cada uno representa como si fuera uno mismo.
- Utilizar todas las armas dialécticas y teatrales.
- Procurar no hacer exposiciones largas, ni interrumpir a vuestros compañeros, ni desviarse del tema central.
- Ser claros y directos en todas vuestras intervenciones
- Estaría bien que, al final del debate, cada uno de vosotros tuvierais un tiempo para exponer vuestras opiniones, coincidentes o no con vuestro papel teatral desarrollado en el debate.
- No os olvidéis de dejar un espacio para la participación del público.
Los residuos sólidos como combustible.
Xavier Elias. Director de la Borsa de Subproductes de Catalunya
Los residuos sólidos urbanos (RSU) constituyen un volumen considerable y heterogéneo de materiales; por lo tanto, una planta de tratamiento de RSU tendría que ser integral: cuando el RSU en masa llega a la planta hay que hacer una selección para maximizar el reciclaje y la valorización de todos los compuestos susceptibles de ser reaprovechados. La incineración se piensa como una solución exclusiva para la fracción de residuos no aprovechable; llamada RFD en la nomenclatura internacional y que se podría traducir por combustible derivado del residuo. La única forma económica de obtener un valor de esta fracción es aprovechar el calor de su combustión.
Desde un punto de vista técnico, la incineración es una combustión con exceso de aire. Si se tienen en cuenta las normas más elementales de las combustiones, la incineración de los residuos urbanos seleccionados no causa más problemas que un combustible convencional. A pesar de todo, es necesario instalar filtros para garantizar que las partículas que no sean destruídas debidamente no vayan a parar a la atmósfera. Desde el punto de vista ambiental, una vez cumplidos todos los requisitos que debe satisfacer una incineradora moderna, ésta, en lugar de ser rechazada, debería ser promocionada, ya que es el único recurso racional para resolver la generación de residuos que originan las concentraciones urbanas densas, como es el caso de las principales ciudades europeas.
No es suficientemente con tener en cuenta los gases que salen por la chimenea, sino también los desperdicios o las cenizas volantes. En las nuevas generaciones de incineradoras estos residuos son, aunque prácticamente inertes, susceptibles de ser considerados como subproductos y, por lo tanto, se tiene que intentar reciclarlos de forma que se pueda conseguir el objetivo principal del residuo cero. Actualmente existen numerosos y prestigiosos estudios que demuestran que las incineradoras modernas, diseñadas de acuerdo con las tecnologías punta, son más inocuas que las emisiones y los lixiviados que generan los vertederos. Tampoco tenemos que olvidar el aspecto económico: la recogida segregada es más cara y la generación de electricidad procedente de la valorización energética, sobre todo en las instalaciones modernas, contribuye decisivamente a contener los costes.
Incineración de residuos. Razones para un No
Oliva Núnez Fernández. Greenpeace
La incineración es una tecnología de “gestión” que destruye los materiales que componen las basuras y los transforma en productos diferentes, muchos de ellos tóxicos, que contaminan el aire, el agua y el suelo. La incineración permite la perpetuación del sistema de producción actual, basado en la explotación de los recursos naturales. También frena el desarrollo de tecnologías limpias que eviten la generación de residuos tóxicos, y de normas que favorezcan la reducción en origen de los residuos, la reutilización y el reciclaje de los componentes de las basuras.
Entre las razones para oponerse a las incineradoras, hay que destacar cuatro: 1) la incineración destruye recursos que podrían aprovecharse; 2) es un sistema muy caro que frena el desarrollo de tecnologías limpias; 3) es muy contaminante y es un riesgo para la salud pública; y 4) es incompatible con el desarrollo de un programa de separación en origen de las dos fracciones que componen las basuras, la fracción orgánica y la inorgánica -para compostar y reciclar respectivamente. Además, la incineración es una de las fuentes principales de emisión de dioxinas, substancias muy tóxicas, persistentes y biocumulativas. Y a pesar de todo, la legislación actual sobre el control de las emisiones de incineradoras no regula estas substancias, y aunque las regulara, no garantizaría la protección de la salud pública contra estos compuestos.
Por otro lado, las alternativas a la incineración generan un número de lugares de trabajo más alto y permiten la adopción de medidas administrativas que favorecen el uso de materiales reutilizables o reciclables para reducir la generación de residuos. Por ejemplo, la utilización de envases de vidrio retornable, en lugar de envases de usar y tirar, o la prohibición de materiales como el plástico de cloruro de polivinilo (PVC), presente en muchos productos cotidianos como las botellas de algunas marcas de agua mineral. Al mismo tiempo, permiten el desarrollo de campañas de educación y de conscienciación para promover la participación ciudadana. En este sentido, el rechazo social ha llevado a la paralización de casi treinta proyectos de incineradoras de residuos en toda España. La participación ciudadana ha sido fundamental para conseguir el cambio de actitud de los responsables políticos que habían abonado estos proyectos.
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