2. Alternativas para la paz: ELKARRI y
Coordinadora Gesto por la Paz


1. Lee atentamente el texto y resume sus principales ideas.
2. Haz una investigación de lo aparecido en la prensa entre julio y diciembre de 1995 a propósito de Elkarri: actuaciones, valoración de sus propuestas, polémicas, etc. Selecciona los textos que te parezcan más representativos y trabájalos.
3. Contrasta las ideas surgidas de los dos puntos anteriores con el texto de Xabier Etxebarría.

ELKARRI: EL TRAYECTO DE UNA IDEA

El 20 de diciembre de 1992 nacía elkarri, movimiento social por el diálogo y el acuerdo. Cuando han pasado poco más de dos años desde su nacimiento, se ha convertido en una importante referencia a la hora de hablar de la transformación del conflicto político y violento que afecta a Euskal Herria.

¿Por qué un nuevo movimiento social por la paz?
Sensibilizados por la situación de conflicto y violencia que vive este país, personas provenientes de diferentes experiencias, comenzaron a reunirse en la primavera de 1992 con el firme convencimiento de que la paz en Euskal Herria necesitaba un impulso social. El 13 de septiembre de ese mismo año, este grupo de personas se constituyó en grupo promotor de una nueva iniciativa en favor de la paz. Desde entonces siguió un proceso de debate y extensión de este núcleo inicial para compartir esta iniciativa desde la mayor amplitud posible. El 20 de diciembre por fin, salía a la luz pública, en asamblea celebrada en Donostia, elkarri, el movimiento social por el diálogo y el acuerdo.
"PAZ es igual a diálogo y acuerdo" fue la idea que brotó en la cabeza y en el corazón de aquellas personas. Eramos conscientes de que no se trataba de una idea nueva. La sociedad vasca ya había manifestado más de una vez en las diferentes encuestas que se han publicado en los medios de comunicación, su posicionamiento mayoritario a una solución basada en el diálogo.
Y, sin embargo, esa opción carecía de liderazgo. Un liderazgo, libre de cualquier posicionamiento político. Un liderazgo con una implantación social amplia y equilibrada. Un liderazgo, capaz de aglutinar en su seno a todas las sensibilidades sociales y políticas del país. Un liderazgo creativo, imaginativo, constructivo y crítico, es decir, no complaciente con las posiciones enfrentadas.
Y ahí se encontraba la clave: la creación de un nuevo movimiento social, con implantación en los barrios y pueblos de Euskal Herria, que trabajara desde una perspectiva nueva e integradora, y con el objetivo puesto en la mediación social. Un documento de cuatro paginas, doscientas personas, una estructura mínima, muchos proyectos y poco dinero era el equipaje de esta idea que se ponía a andar el último día de octubre de hace ya dos años.

Las principales iniciativas de elkarri
Con estas premisas, elkarri se lanza a la calle con el objetivo de extender su mensaje. Para ello se simultanean las presentaciones de elkarri en los pueblos y barrios de Euskal Herria en los que se van organizando grupos de personas interesadas con la idea, con una ofensiva diplomática a todos los niveles; es decir, se pone en marcha un calendario de presentaciones personalizadas a toda la gama de agentes que de una forma u otra inciden en el conflicto.
Para los primeros meses de 1993, elkarri se entrevista con la práctica totalidad de los partidos Políticos, líderes sindicales, intelectuales, etc. Estos contactos, serán a la larga uno de los rasgos de identidad de este movimiento social, contactos que aún hoy se mantienen con una periodicidad estable y una importante cordialidad.
Por otra parte, y siendo conscientes de la importancia de mantener una presencia activa y equilibrada en la calle, en mayo se pone en marcha la campaña de recogida de firmas por el diálogo y el acuerdo. Campaña que dura todo un año y en la que se recogen 251.000 rúbricas contabilizadas ante notario. Esta campaña, una de las más exitosas de las realizadas en Euskal Herria, supuso un importante instrumento de difusión del mensaje de elkarri y también un elemento de plasmación del apoyo a este modelo de solución.
A iniciativa de elkarri, el 15 de mayo de este mismo año, nueve organizaciones que trabajan por la paz y los derechos humanos en Euskal Herria, se reunían por primera vez en Arantzazu con el objetivo de ahondar en la problemática del conflicto y explorar las posibles Vías para su solución. El proceso de encuentros culminó con el importante Acuerdo de Maroño.
El mes de julio de 1993 una delegación de elkarri firma en Ginebra, en la sede de las Naciones Unidas un acuerdo de colaboración con Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz en 1992. Fruto de ese acuerdo y entre otras iniciativas, el 26 de noviembre de 1993 se ponía en marcha el Coro por el diálogo, el acuerdo y la paz Rigoberta Menchú. Han participado en este foro, Lluis Maria Xirinacs, ex-senador y trabajador por la paz catalán, Pedro J. Ramirez, director de El Mundo, Rebeca Palacios, ex-comandante y actual diputada del F.M.L.N. y José Ignacio Ruiz de Olabuenaga, sociólogo y profesor de la Universidad de Deusto.
En 1993 se ponía en marcha la Comisión de educación de elkarri, compuesta por trabajadores y especialistas de este campo. Esta comisión tiene ya preparadas cuatro unidades didácticas dirigidas a jóvenes en edad escolar. En estos momentos, se están realizando las gestiones oportunas para su publicación y posterior divulgación en centros escolares. Dentro de las presentaciones realizadas a los diferentes agentes que intervienen en el conflicto, cabe destacar las siguientes: Presentación de propuestas al Gobierno español, a los partidos políticos, a la interlocución oficial de ETA en la República Dominicana, y presentaciones públicas de elkarri en París, Madrid, Barcelona, Santiago de Compostela, Valencia, Zaragoza y un largo etc.
El 12 de marzo de 1994 elkarri realizaba en Bilbao su primera movilización masiva. La manifestación bajo el lema «distensión y diálogo, ahora es el momento», fue un importante éxito y mereció una valoración positiva generalizada. Resultó un hecho sin precedentes reunir en una misma movilización a personas referenciales de los partidos políticos EA, EU E, HB, MU, PNV y PSOE y de prácticamente todo el abanico de fuerzas sindicales, del deporte, sociales y culturales del país.
A principios de septiembre una delegación de elkarri viajó a Irlanda del Norte, para conocer in situ los pormenores del proceso de paz iniciado en la isla. elkarri tuvo oportunidad de entrevistarse con destacados miembros del SDLP y Sinn Féin, de movimientos sociales irlandeses, sindicatos, periodistas, etc.
En junio de ese mismo año, se aprueba la puesta en marcha de los Encuentros Participativos por la Paz, Herrigintxan-el debate social. Este proyecto que durante los últimos meses del año a llevado a cabo un gran debate social en torno a las principales cuestiones que hay que tratar para la transformación del conflicto, ha sido elaborado en estrecha colaboración con el «Taller de Sociologra S.L.» de Iruñea. Los temas fueron extraídos de una encuesta realizada a 1.111 personas en Araba, Gipuzkoa, Bizkaia y Navarra. El proyecto ha contado con dos lineas de trabajo principales: la dinamización social y la investigación sociológica. Durante los meses de enero y febrero de 1995 se está llevando a cabo un gran debate social en Navarra sobre el futuro de Navarra, de cara a normalizar sus relaciones con el resto de Euskal Herria. Para llevar adelante esta campaña se ha seguido una filosofía de trabajo similar a la campaña Herrigintzan-el debate social.
El pasado 24 de noviembre, en rueda de prensa celebrada en Bilbao, miembros del Taller Nacional de elkarri hacían pública la convocatoria de una Conferencia de Paz para Euskal Herria. Bajo el titulo de «Autogobierno, soberanía y autodeterminación, propuestas para un acuerdo» han sido invitadas a participar todas las fuerzas políticas vascas, en un lugar aún por determinar y los días del 6 al 12 de marzo de 1995. Este primer encuentro se centra en uno de los principales nudos gordianos del conflicto, con el objetivo de ensayar un acercamiento de posturas en torno a este tema.
Con el objetivo de abrir un nuevo campo de reflexión y de cubrir un espacio abierto y lejos de posicionamientos políticos partidistas, se ha puesto recientemente en marcha un sólido equipo de Publica dones.
La revista elkarri que ya está en la calle y que a partir del mes de febrero se publicará con una periodicidad mensual, los cuadernos de debate y formación elkarrikasis, vídeos y demás materiales divulgativos, van a gozar a partir de ahora de un protagonismo importante dentro de este movimiento social.

Una contribución a la lucha por la paz
Un movimiento social, plural, independiente y con espacio propio
Haciendo un repaso rápido y global, podemos decir que en estos dos años de andadura, elkarri ha creado una sólida base social comprometida (251.000 firmas, 2.400 aportantes, 1.200 militantes y colaboradores y 100 talleres locales).
Dentro de un escenario complejo y adverso, elkarri ha creado también un espacio social y político propio en la lucha por la paz en Euskal Herria. Según una reciente encuesta publicada en el Diario Vasco y en el Correo Español el 65% de la población vasca conoce elkarri. De los que conocen elkarri, el 62% considera su actuación regular, buena o muy buena.
La conquista de ese espacio tiene también un importante reflejo en la consideración que le dispensan partidos políticos, sindicatos y otros agentes sociales y en la presencia en los medios de comunicación, especialmente en los vascos y cada vez con mayor intensidad en los medios estatales e internacionales.
No obstante, elkarri además de haber conquistado un espacio social considerable, ha conseguido configurarse como un movimiento social, plural e independiente. Este es quizá uno de sus logros más destacados. En un escenario viciado de polarización y sin margen para los matices, elkarri ha conseguido que hoy no se pueda poner en duda el carácter independiente de este movimiento por la paz o la procedencia plural de su base social.
En estos dos años, elkarri ha contribuido a dotar de mayor contenido la lucha por la paz. El trabajo de este movimiento social se ha traducido en una acción pedagógica dirigida a la sociedad, a los agentes sociales, a los medios de comunicación, a los partidos políticos, a las instituciones y a todos los actores del conflicto.
Elkarri ha contribuido a introducir en el conflicto un lenguaje y unas actitudes menos polarizantes. Lenguaje y actitudes que han tratado de crear espacios para el encuentro y la persuasión, frente a los hábitos de la irreversibilidad o la firmeza. El concepto de «reprobación» es un ejemplo de ello. Así como el binomio «diálogo y distensión», probablemente, la aportación más destacada en este ámbito y que más ha posibilitado un encuentro de posiciones.
Elkarri ha hecho su aportación para acelerar el agotamiento del ciclo de confrontación y para dotar al diálogo de una perspectiva más global, más política y de mayor alcance. El diálogo ya no es simplemente un instrumento más para poner fin a la Violencia de ETA, sino un camino para resolver el conflicto global de relaciones entre Euskal Herria y el Estado.

El marco de referencia de elkarri
Elkarri no adoptará criterios rígidos Como los de neutralidad o equidistancia y se guiará por un criterio de compromiso activo con las condiciones necesarias para desarrollar un proceso de dialogo equilibrado y democrático.
Elkarri basa su estrategia en el protagonismo de la sociedad en su sentido más amplio. Por ello recurre a fórmulas que puedan expresar con nitidez el deseo mayoritario de la sociedad, utilizando la investigación sociológica, las encuestas u otros medios que puedan expresar los estados de opinión.
En relación a los derechos humanos, elkarri no cree que sea posible establecer una jerarquía o un orden entre derechos humanos fundamentales. En opinión de este movimiento social, el equilibrio entre los diferentes derechos humanos fundamentales de las personas y de los pueblos, es, precisamente, la mejor garantía de paz, normalidad y justicia. Esta interpretación contraria a la jerarquización de derechos fundamentales viene, también, expresada en los dos últimos artículos de la propia Declaración Universal de los Derechos Humanos.
En relación al derecho a la vida, elkarri asume el contenido de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y considera que el derecho a la vida es un derecho humano fundamental, además de objetivo prioritario para un movimiento social que trabaja por la paz.
En relación al derecho de autodeterminación, elkarri hace suyo el contenido de los dos Pactos Internacionales de Derechos Humanos que proclaman en su primer articulo el derecho de todos los pueblos a la libre determinación. En coherencia con esta identificación y en cuanto que organización basada en los principios democráticos, elkarri considera que la autodeterminación es un derecho humano fundamental reconocido en el derecho internacional positivo. Elkarri considera, que Euskal Herria constituye una comunidad histórica, lingüística y cultural con conciencia colectiva, por lo que, tanto desde el punto de vista objetivo como subjetivo, representa un Pueblo. Por tanto, y como tal, es titular y sujeto del derecho de autodeterminación.
Estas son algunas de las opiniones de elkarri en los temas controvertidos que afectan al contencioso vasco. En cualquier caso, elkarri es consciente de la complejidad del conflicto y de la escasa eficacia de reducir las propuestas de transformación del conflicto a formulaciones de objetivos, consignas, derechos o reivindicaciones.
Por este motivo, elkarri considera que, desde su especificidad, es más interesante impulsar un proceso integrador de participación social y proponer un marco amplio de referencia para los contenidos del proceso de transformación social y política del contencioso, con el objetivo de alcanzar una interpretación común y acordada sobre aquellas cuestiones que dan lugar a la actual situación de conflicto.
A juicio de elkarri y como propuesta abierta y no excluyente, este marco de referencia deberla situarse en torno al derecho internacional, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los Pactos Internacionales de Derechos Humanos.

Elkarri, ante las expresiones de violencia.
Elkarri trata de buscar un medio constructivo para la denuncia de las expresiones violentas. Esta actitud trata de evitar las reacciones testimonialistas y el recreamiento en el dolor y en el sufrimiento.
La valoración de la violencia no se centra tanto en juicios éticos, teóricos o políticos, como en un análisis fáctico. Es decir, limitado a los hechos y a su repercusión sobre las condiciones y el clima necesario para propiciar un proceso de diálogo y de transformación del conflicto. Este es el criterio de análisis que fija la posición de elkarri ante la violencia.
Desde este punto de vista, todas las expresiones de violencia presentes en el conflicto son reprobadas por elkarri. Junto a esta consideración global, este movimiento pone de manifiesto la especial responsabilidad de los Estados ante los abusos de poder, el uso de la violencia y las vulneraciones de los derechos humanos.

Objetivos cara al futuro
Los objetivos que elkarri se plantea para 1995 son tres:
1. Contribuir a que 1995 sea el año vasco del diálogo. El año en el que se recorra el espacio entre la teoría de la solución dialogada y la práctica efectiva del diálogo.
2. Redoblar la presencia social de elkarri, tanto en número de talleres, de militantes, de aportantes, de simpatizantes, etc.
3. Intensificar la presencia y las relaciones internacionales. Durante este año, elkarri centrará una buena parte de sus esfuerzos en el campo internacional, con el objetivo de recabar apoyos al proyecto de elkarri y a la Vía de solución dialogada al conflicto que nos afecta.

Elkarri, Enero, 1995


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