¿Racismo en las imágenes?

¿Racismo en las imágenes?
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Foto nº 8 Fuente: "Blanco y Negro" del ABC (3/9/95)


Orientaciones para el trabajo en el aula

Cuando era un chaval, Freddy Rincón siempre tenía el mismo sueño, casi obsesivo: triunfar como futbolista en Colombia, su país natal, y luego meter la cabeza en cualquiera de los grandes equipos europeos. La pasada temporada se salió con la suya: fue fichado por el Nápoles; ahora vive en un auténtico delirio: forma parte de la plantilla del Real Madrid. Este futbolista de pocas palabras cuenta que nunca olvidará su último cumpleaños: "El día que cumplí veintinueve años, firmé el contrato con el Real Madrid y fue uno de los momentos más felices de mi vida. Siempre he admirado a este equipo y luchará con todas mis fuerzas para que sea, una vez más, campeón.

La historia de Freddy Rincón comenzó a escribirse en un modesto barrio de Cali. Allí empezó a dar los primeros puntapies al balón en plena calle. Luego llegaron El Capricho, La Selección Buenaventura y Tequendama, sus primeros equipos dentro del mundo profesional. Desde entonces y hasta ahora, cuando se ha cumplido una buena parte de sus ambiciones, parece haber pasado una eternidad. "El recibimiento de mis nuevos compañeros no ha podido ser mejor", dice. Pero apenas había pisado tierra española, cuando empezaron a levantarse algunas voces en su contra. En las paredes del estadio Bernabéu aparecieron pintadas racistas contra el nuevo jugador: "¿Rincón, negro, vuelve a la selva!". "Eso no es más que una anécdota -comenta-. Son cosas que pasan por pura ignorancia y sé que la afición madridista está conmigo. Puede que sea un temerario, pero en lugar de hacerme daño, estas palabras me han hecho más fuerte".
Al fin y al cabo, Rincón dice haber vivido experiencias peores. "En el fútbol colombiano lo he conseguido casi todo, aunque el asesinato de mi compañero Escobar después del Mundial de Estados Unidos fue uno de los peores momentos de mi carrera. Cuando alguien muere por el fútbol, dan ganas de tirar la toalla, comenta.
Antes que él, jugadores de color, Didi, Cunninghan y Vitor, probaron suerte en el Madrid sin obtener los éxitos esperados. A Rincón, sin embargo, no le asustan esos fracasos. "No es más que les sucedió a los demás, sólo me importa lo que consiga yo. En el campo no existen nacionalidades, ni importa el color de la piel. Sólo hay veintidós jugadores y una bola".


La imagen muestra a un hombre sonriente y su postura es relajada y confiada. Su mirada se dirige frontalmente al objetivo de la cámara, al observador. Su atuendo es deportivo (sport) y en las muñecas lleva reloj y pulsera, en el cuello una cadena, todo ello de oro, símbolos de poder económico.

El texto alude a una situación de discriminación racial asociada con el personaje. Por encontrarse entrecomillado, sabemos que es una declaración del propio personaje que ha emitido, como defensa a un ataque racista fuera del terreno de juego. Sin embargo su propia declaración tiene alusiones racistas, porque si "en el campo no importa el color de la piel", ¿en donde si importa el color de la piel?. El lenguaje está cargado de connotaciones racistas.

En el texto lateral izquierdo aparece la frase: "¿Rincón, negro, vuelve a la selva!" e indica que fue escrito en las paredes del estadio Bernabéu. Lo cual indica que la declaración del entrevistado es respuesta a una agresión directa por parte de algunos aficionados. Estos últimos asocian el color de la piel negra con la selva, despreciando esta cultura, y mostrando rechazo hacia un determinado sector de extranjeros.

Por otra parte la iluminación extraordinariamente intensificada, el color amarillo del fondo y la vestimenta de colores claros del personaje apoyan simbólicamente una reivindicación en términos de valores positivos, para ser atribuidos al entrevistado discriminado.