PATENTES, PIRATERÍA Y FALSAS PROMESAS

Patentar la vida: el asalto definitivo al patrimonio común

Los descubrimientos de la biología molecular de la última mitad de siglo han hecho ver a los seres vivos como una suma de genes con funciones determinadas que las nuevas biotecnologías permiten identificar, aislar y recombinar a voluntad. Como resultado de esto, quienes tienen el capital y la tecnología ven el mundo como una enorme fuente de elementos con los que jugar a un lucrativo proceso de "corta y pega", que denominan "innovación" para convertir a los seres vivos en máquinas o "inventos" que produzcan a la carta lo que el mercado reclame en cada momento. Se nos prometen cultivos casi milagrosos y curas a todo tipo de enfermedades. Para ello, sin embargo, los inversores de este "corta y pega" exigen asegurarse un monopolio sobre sus inventos, como si fueran máquinas. Actualmente, protagonizan una campaña internacional para aplicar sobre esos "inventos" un sistema creado para las propias máquinas: las patentes.

Las patentes impiden, supuestamente, el uso por parte de terceros de un invento sin permiso y autorizan el uso a cambio del pago de una licencia.

Las patentes no pueden ocultar el hecho de que la innovación en el juego del "corta y pega" es, en muchos casos, poco más que la recolección o la extracción del conocimiento de los innovadores locales, los pueblos originarios y las comunidades que conocen íntimamente los recursos locales de los que han dependido para su supervivencia. La solicitud de patentes, sin embargo, sólo es posible negando este conocimiento tradicional del medio natural y expropiando el derecho de estos innovadores a controlar el fruto de su conocimiento. Los países del Sur han bautizado acertadamente esta práctica como "biopiratería".



ACTIVIDADES:

  1. La actuación de dichas empresas, que pueden patentar cualquier producto con la excusa de haberlos modificado genéticamente, ¿en que sentido pueden restringir la libertad del consumidor/a?

  2. El agricultor compra las nuevas semillas, que imponen un tipo de herbicidas e insecticidas que muchas veces produce la misma empresa. El negocio es redondo, si pensamos que además las semillas que se obtengan del nuevo cultivo son estériles, por lo que tienen que ser compradas de nuevo para una nueva cosecha. Así, el grado de dependencia del agricultor y su cosecha hacia la empresa es total.

    • ¿Cómo puede ello afectar al cultivo tradicional?
    • ¿Tiene cabida la sabiduría que a lo largo de la historia la cultura agrícola ha ido adquiriendo sobre los cultivos?
    • ¿A qué se reduce el papel del agricultor?


  3. Las multinacionales, cada vez amplían más su ámbito de actuación sumando nuevos productos y sectores a su cartera. A su vez, la mayoría de productos alimentarios están en manos de unas pocas empresas. Pongamos un ejemplo:

    Enumera las marcas de fabricantes que conozcas de:
    1. Galletas
    2. Productos lácteos (yogur, flan, etc.)
    3. Congelados
    4. Chocolate

    Después de ello, consulta la siguiente tabla y comprueba si hay alguna marca en común tras los nombres que has dado.