ANEXO 4: El impacto económico del turismo
Para los países en vía de desarrollo el turismo parece representar un beneficio económico: entrada de divisas, creación de puestos de trabajo, mejora de la formación profesional, aumento de la recaudación fiscal, construcción de infraestructuras (carreteras, aeropuertos), efecto multiplicador del gasto turístico, etc.Pero muchas veces esto no ocurre así: las multinacionales del Norte dominan el sector, e impiden un crecimiento como el esperado.
El impacto económico del turismo en el Sur se puede esquematizar de la siguiente manera:
- Escasa fiabilidad de los mercados exteriores de los que son dependientes los países receptores de turistas. Causas de esto son los periodos de recesión económica en el Norte y de instabilidad política en el Sur
- Crecimiento económico insuficiente debido al retorno de las ganancias al Norte, a las excepciones fiscales para los empresarios extranjeros, a las ayudas de los gobiernos locales (obtenidos muchas veces disminuyendo el gasto social o del sector agrícola) y a la gran importación de productos extranjeros para cubrir las necesidades de los viajeros
- Ocupación inferior a las expectativas
- Inflación: aumento de los precios de la tierra y de los bienes de primera necesidad
- No se verifica el supuesto efecto multiplicador del gasto turístico
1. Escasa fiabilidad del mercado: el riesgo de caer en el "monocultivo" del turismo
Análisis en la Tabla 1: Para muchos países el turismo representa la principal actividad económica y la primera fuente de ingresos externos. En algunos se puede hablar de "monocultivo".
Tabla 1: el turismo como porcentaje de la exportación de bienes y servicios (en millones de US $)
Total exportaciones Entradas por el turismo Entradas por turismo sobre el total de las exportaciones Egipto 2985 1994 66,80% Jamaica 1347 740 54,90% Kenya 1033 443
42,80% Marruecos 4263 1258 29,50% Tunez 3498 953 27,20% México 26714 5324 19,90% Thailandia 23002 4326 18,80% Filipinas8681 1306 15,00% Si el turismo es el único recurso de un país y depende exclusivamente de los clientes de países del Norte, el riesgo asumido es muy alto, ya que son numerosas las razones por las que el número de turistas puede reducirse:
- Periodos de recesión económica en los países de origen de los turistas
- Periodos de inestabilidad política y crisis internacionales: durante la primera guerra de Irak (1991-1992) el turismo sufrió una recesión en todo el mundo, hasta en lugares muy alejados de la zona en conflicto
- Problemas sanitarios locales
- Conflcitos armados: en el caso del Senegal la guerrilla independentista ha anulado las inversiones realizadas en el sector turístico
- Propaganda focalizada a desviar los flujos turísticos a otros destinos
Un efecto perverso es que los destinos más apetecibles para los operadores turísticos son los países políticamente más estables. Muchas veces, en los países del Sur, esta estabilidad se consigue bajo regímenes militares y dictaduras, regímenes considerados por los inversores extranjeros muy fiables. Esta situación genera una duda en el turista critico: ¿es correcto hacer turismo en un país en el cual no se respetan los derechos humanos?
Algunos economistas han demostrado que muchos destinos en el Sur son intercambiables porque tienen una oferta similar (sol, playa y mar). Debido a ello, estalla la competencia entre "pobres": el aumento de los precios en un país se traduce en perdida de turistas, que eligen otros como lugar de destino. Para que la demanda turística sea estable (y con ello, los beneficios) es necesario que la oferta turística sea diferentes en cada país, abandonando las estructuras turísticas similares y que no tienen nada que ver con el lugar.
2. Beneficio Económico
Estos son los principales mecanismos por los que el beneficio del turismo en los países del Sur suele ser escaso:
- Exportación de las ganancias: en casi todos los países del Sur, con el fin de atraer los inversores extranjeros, y según las reglas del liberalismo, se permite "exportar" las ganancias.
- Ganancias no sujetas a tasación: por la misma razón, los inversores extranjeros gozan muchas veces de excepciones fiscales durante los primeros años de actividad (en Senegal, por ejemplo, esta excepción fiscal se mantiene durante los primeros 12 años).
- Financiación para la construcción de las infraestructuras: los gobiernos usan los fondos públicos para incrementar un desarrollo turístico que será gestionado principalmente por corporaciones extranjeras. Estas inversiones conllevan recortes en los gastos de la sanidad, la educación o la agricultura. Se ha demostrado que con la misma inversión, la industria o la agricultura pueden generar más puestos de trabajo que el turismo. Además, para financiar las inversiones en el sector turístico los gobiernos recurren a nuevos préstamos, lo que hace aumentar la espiral de la deuda y provoca la venta a bajo costo de los recursos ambientales que están en la base de la misma actividad turística. De esta manera se ponen en marcha mecanismos de explotación que degradan rápidamente las zonas de interés turístico.
- Importación de bienes no producidos en el lugar: las estructuras turísticas penalizan a los productores locales en la compra de los bienes primarios. Muchas veces las compras se hacen con importaciones de alimentos desde los países del Norte y en divisas.
La consecuencia de estos mecanismos, junto con la concentración en mano de grandes multinacionales, es el escaso beneficio económico que resta para los países anfitriones: entre los años 1980 y 1998, los turistas en el Sur del mundo han pasado de un 19% a un 28% (Ver Tabla 2), pero los beneficios producidos por este sector han bajado en el mismo periodo de un 31% a un 28% (Ver Tabla 3). El porcentaje de las cuotas de los viajes organizados que queda en el país anfitriona en relación al coste total del paquete es, casi siempre, muy baja (Ver Tabla 4).
Tabla 2: flujos turísticos entre Norte y Sur (miles de turistas y % sobre el total)
1980 % 1991 % 1998 %Total Mundo 286.249 100 465.844 100 561.027 100Norte 231.629 81 345.168 74 401.963 72Sur 54.620 19 120.676 26 159.064 28
Tabla 3: ganancia del turismo en el Norte y en el Sur (en millones de EU$ y % sobre el total)
1980 % 1991 % 1998 %Total Mundo 102.586 100 245.997 100 381.000 100Norte 70.335 69 172.951 70 274.320 72Sur 32.251 31 73.046 30 106.680 28
Tabla 4: porcentaje del precio de un paquete turístico que queda en el país de destino
PAÍS AÑO % KENIA (turismo de playa) 1991 30 KENIA (safari) 1991 60 NEPAL 1986 53 MAURITIUS 1965 10 SEYCHELLES 1982 45 SRI LANKA 1979 30 GAMBIA 1998 20 ESPAÑA 2000 60
3. Efectos sobre la ocupación
"Cuantificar la ocupación directa e indirecta que genera el turismo es complejo. No obstante, en algunos países su relevancia es evidente: 70678 puestos de trabajo en Puerto Rico, 420000 en el Caribe o el 35% de toda la fuerza de trabajo en las Bahamas (Caribbean Tourism Organization, 1990)
Estos datos, que algunos críticos consideran exagerados, no son indicativos de la calidad del trabajo o del nivel de vida de los trabajadores/as. Generalmente, los altos cargos están ocupados por personal extranjero, mientras que la mano de obra local, con poca o ninguna formación, ocupa los puestos inferiores, mal pagados: camareros, porteros, etc. En un hotel de 4 ó 5 estrellas, por ejemplo, el sueldo mensual de un camarero es inferior al costo de una habitación por noche.
El tema de la ocupación tiene mucho que ver con el desarrollo del sector turístico en un país. El numero de puestos de trabajo, su calidad y las personas que los ocupan, cambian según la fase de crecimiento, madurez y declive de las localidades turísticas. En la medida en que crece el nivel de desarrollo del mercado turístico, son las mismas empresas multinacionales quienes tienen interés en formar cuadros intermedios locales para la dirección de las estructuras hoteleras y, sobre todo, para la utilización de las tecnologías que precisa la actividad turística. Sin embargo, raramente esta formación se transforma en recursos utilizables en otras actividades.
Además, no hay que olvidar el efecto sobre la estructura del trabajo existente. El sector del turismo es muy atractivo por los sueldos más elevados que ofrece respecto a otro tipo de actividad económica. Esto promueve el abandono del campo por parte de la población más joven, y su desplazamiento a las zonas pobres que circundan las estructuras turísticas a la espera de un trabajo temporal y altamente vulnerable" (P. Sardella e L. Lanzanova, Viaggiare a occhi aperti, ICEI, Milano, 1997)
"Perder la tierra significa entrar de manera forzosa en la economía global del dinero. El dinero es la única moneda reconocida por la economía global. Sin dinero (y sin trabajo) no hay salida, porque la tierra y el antiguo estilo de vida ya no existen. Se puede decir que el turismo destruye puestos de trabajo en la medida que contribuye a alejar a la población de la tierra. En síntesis: el turismo destruye sistemas de supervivencia" (D. Nicholson-Lord, Viaggiatori d'Occidente, in "Internazionale", 17/10/97).
4. Inflación
En las áreas turísticas se produce un aumento del costo de vida, empezando por los bienes de primera necesidad y terminando por el valor de la tierra y los bienes inmobiliarios. Este fenómeno favorece la especulación: los terrenos ocupados para los residentes son aptos para la construcción de hoteles, campos de golf o centros comerciales y, dado el enorme precio que llegan a alcanzar, los propietarios los venden y abandonan la actividad agrícola y los sistemas de subsistencia que derivaban de ésta. Por otra parte, el alto costo de la tierra excluye la posibilidad que los habitantes del lugar inviertan en el sector turístico.
5. Efecto multiplicador del gasto turístico
"Después de la Segunda Guerra Mundial, las clases dominantes hablaban de un efecto multiplicador del gasto turístico, que debía crear nuevas oportunidades de trabajo en los países destinatarios. Este efecto se verifica en los países del Norte: el dinero generado por el turismo se reinvierte y los resultados se perciben en otros sectores. Pero este fenómeno, lamentablemente, parece darse sólo en aquellos países que producen un superávit, pero no en los del Tercer Mundo" (R. Garrone, Turismo Responsabile -Nuovi paradigmi per viaggiare in terzo mondo, RAM, Genova, 1993).