Cuando se intenta describir el crecimiento del sector turístico en base a cifras, difícilmente se puede reprimir una exclamación. No hay sector económico que haya crecido tanto y tan rápidamente. El turismo se empieza a convertir en un fenómeno social tras la Segunda Guerra Mundial, incluso antes, pero los números se disparan a partir de la década de 1970, especialmente los del turismo internacional, a la par que el avión se convierte en un medio de transporte de masas.

Tanto por su acelerado crecimiento, que aún no ha cesado, como por las dimensiones alcanzadas, este nuevo sector económico no podía dejar de provocar profundos impactos en aquellos lugares y poblaciones en los que se iba estableciendo.

Frente a la literatura oficial y a la generada por el propio sector turístico, que considera al Turismo como una fuente de beneficios ("El turismo es riqueza", reza una reciente campaña de la Organización Mundial del Turismo) y minimiza los impactos no deseados o asegura que son solucionables con ciertos "ajustes" en su administración, numerosos estudios procedentes de los ámbitos universitarios y de la sociedad civil organizada aseguran que el problema no está en la gestión, sino en los modelos turísticos dominantes, fuertemente depredadores de las economías locales, del paisaje y de las manifestaciones culturales. El presente paquete educativo se encuadra en esta última visión del fenómeno.

No se trata, por eso, de un repudio categórico del Turismo. Al contrario. Si bien históricamente este sector ha generado más problemas que soluciones a la mayoría de la población y al paisaje, creemos que en determinadas condiciones y contextos, un tipo de gestión más vinculada a los intereses de la mayoría puede ser un aporte a favor de un desarrollo sostenible.

Las dos Unidades Didácticas de la que consta el presente paquete educativo quieren dar a conocer las características del fenómeno y ofrecer elementos que permitan convertirla en una actividad sostenible.

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